Tutorial para aprender a construir un iglú con explicaciones y fotografías paso a paso. Donde y como hacer el mejor iglú en la montaña o en el bosque.

Aprender a hacer un iglú


¿Té encuentras perdido en medio de la nada y se acerca una tormenta? ¿Hace demasiado frío para permanecer al exterior? Entonces es momento de armarte de valor y disfrutar construyendo un iglú.

 

Bancos con nieve
Para realizar un buen iglú, sin que se derrumbe al día siguiente, es necesario disponer de unas condiciones climatológicas específicas. En concreto nos debemos encontrar en una temperatura alrededor de 0Cº.

En este momento la nieve no está seca, caso contrario cuando estamos bajo temperaturas inferiores. Al no estar seca es muy fácil de compactar.

 

Amasando la nieve

Entonces localizamos una zona llana.

Como encontrarnos bajo la temperatura adecuada es prácticamente imposible podemos solucionar el problema de la nieve seca eliminándola, de forma rápida, de la parte superior del terreno.

Necesitaremos bastante cantidad de nieve para elaborar incluso un pequeño iglú

Barreremos una zona alargada de un par de pies de anchura.

Ahora es el momento de ponernos los guantes, si aún no los llevamos puestos.

 

 



Haciendo una bola de nieve

Para formar las paredes necesitamos, primero, crear una bola grande de nieve.

Compactamos el inicio de la zona de barrido y a continuación vamos empujando hacia adelante enrollándolo el amasijo de nieve.

Es esencial que empecemos compactando bien fuerte al principio, sino nos costará mucho fijar el resto de nieve a nuestra bola crecedora.


Bola de nieve gigante

Como podemos observar en la fotografía debemos empujar la bola desde abajo para evitar desmoronarla.

A medida que vaya aumentando de tamaño también lo hará en peso, por lo que podríamos necesitar la ayuda de otra persona si no nos encontramos en buena forma física.

El compañero, además, nos puede ayudar a ir barriendo el suelo en caso de necesitar más superficie sin nieve seca.


Cortar una bola de nieve

A continuación troceamos la bola con ayuda de una pala. También nos puede servir cualquier otro objeto; por ejemplo los esquíes con los que nos hemos desplazado hasta el bosque.

Hacemos cortes trasversales. Debemos formar "ladrillos de nieve" consistentes y rectangulares. (No es necesario recortar los bordes del círculo para formar un rectángulo perfecto)

 

 


Fabricación de un iglooVamos apilando los bloques que hemos cortado de la bola inicial haciendo un círculo.

Podemos guiarnos haciendo un círculo en el suelo con las dimensiones del iglú deseado.

Debemos superponer más de una capa de ladrillos si la pared de nuestro iglú es demasiado estrecha.
El iglú de la foto es para una persona y es preciso tener una pared de un palmo de grosor para tener una construcción duradera.

A medida que vamos trazando el circulo vamos subiendo de altura apilando más ladrillos sobre los inferiores.

¡Acordaros de dejar una obertura para la puerta!


Construir paredes igloo

Cuando vayamos alzando el iglú debemos ir cerrando las paredes hacia el interior para formar la cúpula.

Prensar fuertemente esta zona para evitar que se derrumbe antes de concluir la cumbre.

El compañero puede sujetar las paredes mientras el otro miembro se encarga de formar y traer más bloques de nieve.

 


Tejado igloo

Finalizando nuestro iglú nos encontraremos con el agujero, más o menos amplio, del techo del iglú.

Para cerrar la construcción utilizaremos una o dos piezas más en forma de tejado.

No escatimar en el grosor de estas últimas.



Pulir igloo

 

 

Para pulir la parte exterior del iglú prensamos las paredes con las manos y añadimos nuevas clapas de nieve sobre los agujeros visibles a simple vista hasta formar un cilindro uniforme.

 



Bolsas de aire del igloo

 

Introduciéndonos en el interior podemos observar las partes más finas o las bolsas de aire: son zonas donde se cuela rayos de luz.

Localizar esas zonas y aplicar una mayor capa de nieve. Tanto por dentro como por fuera si fuera necesario.

Igloo o iglú

El iglú de la izquierda está prácticamente acabado. Sólo falta pulir las paredes y alargar la puerta realizando un pequeño pasadizo para evitar las corrientes de aire hacia el interior.

Otra modalidad practicada cuando las condiciones climatológicas son extremas (mucho viento), es realizar un túnel como entrada al iglú evitando exponer la puerta directamente al exterior.


Ahora ya tenemos nuestro iglú finalizado.
Nos cobijamos en su interior y pasamos una feliz noche con una temperatura mucho más agradable.
Al día siguiente nos encontraremos que la nieve con la que formamos las paredes se ha transformado en hielo, por lo que nuestro iglú será una auténtica fortaleza. Una fortaleza que sólo la lluvia o el calor puede batir.

Recordamos que si sabéis hacer manualidades para confeccionar en el invierno las podéis enviar en la sección contactar con nosotros

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