Como ha de ser el lápiz de grafito para dibujar: durezas, calidad, marcas...
El lápiz es el objeto más elemental, además del papel claro está, para dibujar. Es éste quien mancha el papel y lo pigmenta logrando crear un rastro tras de si conocido como trazo.

El lápiz está formado por una mezcla de grafito natural pulverizado
y arcilla horneados a unas temperaturas específicas.
Según la dureza de la mina se emplea una proporción mayor
o menor de grafito-arcilla. A mayor arcilla mayor dureza.

Actualmente se puede obtener en 3 variedades: el tradicional (mina de grafito encapsulada dentro de una carcasa de madera de cedro), el portaminas (Especie de boligrafo con minas muy finas de grafito) o el lapicero de barra (Parecido al portaminas pero con barras de grafito mucho más gruesas y resistentes. Aprox. 5mm de diametro).
Como se ha dicho anteriormente la proporción de arcilla marcará la dureza de la mina. El lápiz puede clasificarse en dos grupos segun sea esta dureza:
Lápices duros: De mina seca, tenaz, a grisacea y algo más
estrecha.
Lápices blandos: De mina aceitosa, fragil, oscura y más
gruesa.
Dentro de estas dos clasificaciones existe un amplio gradiente de opciones que satisfacen todas las demandas. Desde el lápiz superduro al superblando. Para poder diferenciarlos, además de probarlos sobre el papel y experimentar por nuestra propia piel los diversos tonos que generan, observando la numeración o las letras que llevan impresa en la caña de madera.
Los lápices duros llevan la letra H (hard, duro en
inglés) o números altos: 3,4,5,6...
Los lápices blandos, por el contrario, se identifican con
la letra B (bold, marcado en inglés) o números bajos
0,1...
Aunque también se pueden encontrar los que mezclan numeros y letras, que siguiendo con el esquema anterior diferencian las diversas durezas:
Los lápices duros vienen definidos por la letra H seguido
por un número (cuando más alto más duro): 2H,
3H, 4H, 5H...
Los lápices blandos vienen definidos por la letra B seguido por
un número (cuando más alto más blando):2B, 3B, 4B,
5B...
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NUMEROS
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LETRAS
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1
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2B
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2
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HB
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3
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H
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4
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3H
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Los lápices pueden tener el exterior (carcasa o caña) de madera o de plástico, siendo las primeras generalmente de menor calidad y dirigidas a un público infantil.
Además del material que lo envuelve también podemos seleccionar su forma exterior: redondeada o hexagonal.
La redondeada además de ser más difícil de afilar (se nos resbala entre los dedos cuando aplicamos presión) es muy inestable sobre la mesa de dibujo. Muchas mesas están ligeramente inclinadas eso hace que nuestro lápiz se deslice rodando hacia el suelo, consiguiendo así partir la punta o quebrar la mina en mil pedazos. (Una vez la mina se fragmente es casi imposible seguir dibujando con ese lápiz. Ya que al poco tiempo de rayar sobre el papel la mina irá moviéndose o caerá sin más.). La mina hexagonal soluciona este gran problema.
La elección de la dureza viene dada por el uso que se hará de nuestro lápiz: Para dibujo de gran precisión, tal como el dibujo lineal, las minas duras conservan el trazo fino y no manchan el papel, consiguiendo así resultados muy limpios y acabados. Si nuestro objetivo es realizar obras más bien artísticas las minas blandas proporcionan mayor expresividad y flexibilidad al artista.