Que es la mesa de calco, como está hecha, como funciona y como utilizarla
La
mesa de calco es otro accesorio que facilita el trabajo del artista. Una
mesa de calco nos permite calcar, sobre un nuevo papel, otra obra hecha
demasiado borrosa o ensuciada. Proporciona la ventaja de poder rectificar
errores no rectificables en algunas superficies; como manchas, trazos de
tinta equivocados, o simplemente mejorar la presentación de los dibujos.
Las mesas de calcar están compuestas, básicamente, por una
caja de madera o metálica abiertas por la cara superior por una superficie
de plástico translúcida. Esta cara está iluminada por
una fuente de luz situada en el interior de la caja. Ya sea una bombilla
o un fluorescente.
Pueden comprarse en tiendas especializadas o podemos fabricarlas nosotros
mismos.
A la hora de utilizar una mesa de calco se sitúa, primero, el dibujo
a ser duplicado y después, la hoja donde se reproducirá nuevamente;
de manera que la sombra proyectada por la bombilla o fluorescente de la
mesa sobre el papel en blanco (colocado sobre la hoja a duplicar) nos proporcione
una guía para reseguirla.
Colocamos
el dibujo que queramos calcar sobre la superficie traslúcida de la
mesa (normalmente se trata de una lámina blanca de plástico
duro). Fijamos las puntas del dibujo con un par de tiras de cinta adhesiva.
De esta manera evitaremos que se nos mueve cuando estaremos calcando.
Una
vez el dibujo a "imitar" esta bien situado colocamos una hoja
en blanco encima. También lo podemos fijar si este si nos mueve,
pero no es muy recomendable situar ninguna tira con pegamento sobre el papel
ya que éste será el dibujo limpio y puede ser dañado
cuando arranquemos las tiras adhesivas.
Encendemos
la luz de la mesa de calco. En este instante podremos ver con mucha facilidad
el dibujo que se oculta sobre el papel en blanco. Es muy parecido a cuando
situamos una hoja sobre el vidrio de la venta o cuando queremos ver el contenido
de un sobre cerrado a contraluz de una bombilla.
Por
último solo falta repasar el dibujo con un lápiz. Se ha de
hacer lentamente y asegurándonos con el esquema general del dibujo
inferior. Tenemos que lograr la misma expresión que el original.
Si nos limitamos a repasar la línea no lograremos captar la esencia
del dibujo espontaneo. Por tanto, una vez acabamos el dibujo lo quitamos
de la calcadora y lo repasamos sin el original como referencia.

Finalmente ya tendremos los dos dibujos: el sucio y el "imitador".
No se ha de repasar el trazado auxiliar sino obtendremos otra vez un dibujo
poco limpio.