Como ha de ser la mesa de dibujo para dibujar correctamente, la mesa de calco: calcar facilmente

Lo mejor es disponer de una mesa de dibujo autorregulable en inclinación.
Además de aportarnos rigidez y solidez nos habituaremos a ella resultándonos
mucho más ameno a la hora de empezar a dibujar. Como su pendiente
es ajustable podremos probar y encontrar el ángulo más adecuado
para nosotros. Cuando compremos la mesa y la instalemos en la habitación
nos tendremos que asegurar que está bien asentada al suelo. Un balanceo
durante un entinte de precisión nos echará todo el trabajo
por la borda. Además de estar estable también ha de aportar
la rigidez para que no se mueva mientras dibujamos.
También podemos optar por utilizar un tablero de madera inclinado
sobre libros o cajas. Es la solución más económica,
pero la menos práctica.
Es aconsejable, aunque no imprescindible disponer de una mesa de calco.
El rozamiento es el causante del desprendimiento de partículas de
grafito (o el material con el que estamos trabajando) sobre el papel, por
eso la zona de contacto entre estos dos elementos ha de presentarse siempre
constante. Así evitaremos que nuestro trazo salga irregular y tosco.
Si dibujamos sobre superficies rugosas obtendremos texturas no deseadas;
aunque a veces se utilice intencionadamente como técnica de dibujo.
Lo ideal son superficies lisas y duras para evitar el hundimiento de la
mina sobre dicha supeficie.
Si nuestro lugar de trabajo no cumple dichos requisitos podemos servirnos
(como hemos comentado antes) de un tablero adicional de tamaño superior
a la hoja que utilicemos para dibujar, para poder albergar toda su extensión.
Básicamente se trata de poder dibujar sobre una superficie dura, lisa e inmóvil.